viernes, 10 de octubre de 2014

Malabaristas

Con una mano cojo a Juan para darle el biberón, con la otra miro como una obsesa las actualizaciones de twitter, apunto en mi mente que tengo que llamar a mi madre para preguntarle cómo se quita la mancha de aquel vestido negro que compré en St Tropez (¿o fue en mi pueblo?). Haz la comida, ¡no llegas! y además de dieta, que parece que sigues esperando gemelos y hace ya cuatro meses que diste a luz. Contestar e mails, llamar a mi abuela para decirle que le quiero, llevar mudas a la guardería, planificar objetivos, pedirle a Pablo cebollas del huerto y desapuntarme de inglés (lo siento, no me da tiempo). 

A todas éstas, ¡la colección de invierno! entre pañales, facturas, listas de la compra y un montón de ítems por cumplir. Y todas igual, soltando ese "a ver si nos tomamos un café" cada vez que nos cruzamos con alguien. Un café que nunca llega porque la lista, ya saben ustedes, es interminable, monada.

Y es que vamos medio locas en un circo de tres pistas. Cual payasas, domadoras de fieras, bailarinas, malabaristas... Pero  aunque el espectáculo no salga redondo, hay magia, porque sale. Y el público aplaude, porque sabe que lo estás haciendo bien. Salta, eres una auténtica malabarista.

Va por ustedes, ¡MALABARISTAS!














¿Quieren verla entera? click aquí

viernes, 3 de octubre de 2014

Hey baby!

Desde que nacieron mis enanos, estoy descubriendo un mundo increíble de marcas muy geniales, libros preciosos, trucos infalibles... Me gusta comprar cosas que tienen una historia detrás y sé de donde vienen. Supongo que con su ropa y sus juegos, estoy dejando un poco de mi en ellos, enseñándoles un estilo de vida

Aquí una selección de lo que he encontrado últimamente:


01. Camiseta de Botisetas. 
02. Libro El Cocodrilo disponible en Baby Delhi
03. Sellos para estampar la ropa con su nombre, de Vitamina D
04. Mono de lana de Paz Rodríguez para Pierino Bebé.
05. Camiseta de Pio Shop.
06. Tipi de To The Wild.

Los cocodrilos saben contar bonitas historias
To the wild, ése lugar de nuestra infancia donde fuimos libres
Pssst!!! Sorteamos esta cesta de Baby Delhi en nuestro Instagram

Me voy a hacer la maleta, ¡que me voy a Barcelona!

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Planchar es cool


Creo que la culpa de toda la industria de la moda rápida la tiene la plancha. Lo he descubierto este fin de semana, mirando al montón gigante y penoso de camisetas, vestidos y pantalones que desde hace unos meses dobla el tamaño de los montones de Zara en rebajas. 

Tiré de la pierna de un vaquero y apareció aquel top de gasa perfecto, la cazadora vaquera, el fular bordado y hasta unas medias de plumetti de hace seis años. Tan revuelto y arrugado, que me entraron ganas de salir pitando de compras y hacerme la sueca. ¿Ropa yo? ¡Pero si no tengo nada que ponerme!

Tanto dilucidar sobre el fast fashion, y ahora el problema está en la plancha. Así que apunten, queridos: compren menos y mejor, y además planchen. Mimen la ropa, aprendan a descifrar los jeroglíficos de las etiquetas... Se lo dice una que ha encogido tres vestidos este verano por meterlos en la secadora en "secado plus armario". 


Y recuerden: todas somos bonitas 
(y estamos en la mejor época para llevar los pies con estilo)  

jueves, 18 de septiembre de 2014

4 de octubre, ¿nos vemos?


Me he pasado el verano dando la lata al amore con la empresa. El pobre está hasta el gorro de mi y de mis continuas divagaciones: que si lanzo esto, invierto en aquello, no tengo plan de negocio, necesito otra web, la mensajería está muy cara, la florista está loca, no tengo tiempo, nadie me comprende… y así en bucle sin fin.

La otra noche le solté que a ver cuando dejaba de fumar. Y el otro, aspirando bien el humo, me dijo: cuando tú dejes Lucía Be. Nota mental: no le puedo dar más la brasa con mis milongas o mis sombreros corren peligro. Pero es que esto de emprender es algo así como El llanero solitario y una necesita desahogar por alguna parte.

No estás sola, muy friend: en esas que llega Superyuppies y me propone contar mi historia en las Súper Jornadas para mini emprendedores. En un escenario, ante un montón de personas. “Les compadezco”, suelta el amore. Pero en el fondo está feliz de que vaya a dar la chapa a otra parte.


Así que apunten: 4 y 5 de octubre. Un fin de semana de formación de calidad y de clara aplicabilidad a la emprendeduría, de la mano de expertos profesionales de diferentes sectores: cómo hacer un plan de marketing, gestión empresarial, como vender más gracias a las redes sociales, claves para aumentar la productividad, fotografía, coaching para emprendedores... 



Respecto a mi, no esperen escuchar lecciones de un gurú del marketing ni una visionaria del mundo empresarial, pero sí mucho de todo lo que he aprendido a base de fallos garrafales y pequeños éxitos a lo largo de estos cuatro años que llevo con mi sarao a cuestas. 

Mi entrevista en Superyuppies aquí
Todos tenemos una aventura que emprender, así que... ¡les espero! 




martes, 16 de septiembre de 2014

Cosas de madre

Esta mañana he ido al súper a por pañales, y en esas estaba, cuando me he descubierto extasiada ante la oferta inmensa del pasillo de limpieza. Antes paraba en la zona de bebidas, champús y aperitivos varios. Por este orden. Pero ahora las fragancias al aloe vera bajo la promesa eterna de suelos brillantes me dejan noqueada. Sprays quitamanchas para todos los gustos, bolsas de basura perfumadas, bayetas ecológicas y un nuevo limpiacal que tengo la necesidad imperiosa de comprar.

Sumida en mi sueño de lejías varias, me encuentro con que estoy meneando el carro de la compra y rumiando en bucle ese "ea ea ea" infinito que le canto a Juan para ver si consigo dormirle. En lugar de Juan, esta vez mi carro lo ocupan un par de lechugas, patatas, leche y merluza fresca, que hoy estaba de oferta. 

Ayer hizo dos años que soy madre y cada vez hago más cosas de este tipo. Me encuentro hablando en idioma niño cuando estoy sola, sufriendo cuando paxarito monta en el tren de la bruja por si descarrila, revisando minuciosamente el ticket de la compra de la semana, fregando con éxtasis la cocina o meciendo una merluza. 

Mi duda es, ¿la maternidad otorga unas características especiales que hacen que todas las madres se parezcan? Es que ayer le ordené al amore que se bebiera el zumo porque se acababan las vitaminas, y en fin, tengo miedo...



miércoles, 10 de septiembre de 2014

La boda de mi amiga Ester

"Nos conocimos en 2005, un fin de semana en la sierra de Madrid. Teníamos diecisiete años. Él siempre dice que cuando me vio, se giró a su amigo y le dijo: ¿Ves a esa morena del fondo? Pues me voy a casar con ella". 

La morena es Ester, y se hizo la loca y dio guerra hasta se dio cuenta de que estaba terriblemente enamorada de Jesús, el tipo a quien debemos esta bonita historia. "Yo siempre quería dejarle", me cuenta, "Iba en el autobús ensayando mi discurso, pero cuando estábamos juntos me hacía sentir especial. Y así, sin darme mucha cuenta, descubrí que estaba que me moría por él". 

Después de nueve años de paseos por el Madrid de los Austrias, largas conversaciones y pipas con limonada en el césped del Retiro, efectivamente, se casaron. Y yo, que ya tenía cuadrada la agenda de bodas del año, mi vi sorprendida cuando recibí la invitación en el buzón de casa. Es una de las partes más bonitas de este trabajo: tras un montón de visitas a mi taller en Madrid, largos e mails y muchos sombreros, Ester y yo nos hicimos muy amigas. Me planté en su boda con pamelón y bombo de siete meses, y puedo decir que es una de las más bonitas a las que he ido.

Pero es que Ester y Jesús son de esas personas con quienes todo parece fácil. "El año de preparativos ha sido muy dulce. Hemos disfrutado cada paso, cada decisión. Uno de nuestros grandes miedos era perder nuestra personalidad ante la vorágine de banderines, recenas, photocall y todas las aplicaciones sin las cuales parece que no tienes LA BODA. No queríamos perder de vista lo importante: que ese día, él y yo, Jesús y Ester, nos íbamos a casar".

Para el vestido, Ester eligió Lamaryé, el taller de novias que ha montado Ana, otra de mis novias con canotier (¿recuerdan?). Me hace especial ilusión, porque se conocieron en nuestro picnic silvestre, hace ya un año. Y entonces, empezaron a tramar lo que sería el vestido: una pieza sencilla de corte espectacular, hecha en crep satén, adaptado al cuerpo y con mucha caída. Todo: enaguas, botones, sisas, presillas... estaba cosido y hecho a mano, con un toque rosa empolvado en las mangas. Como complemento, nuestra corona paniculata, con flores secas en tonos rosados y crudos. Del peinado y el maquillaje se encargó una de sus hermanas pequeñas. 

La boda, preciosa. Llena de niños, familias, flores y gente bonita. "Fue justo como habíamos pensado, imaginado y hablado que sería. Y desde entonces, cada día mejor. Aprendiendo a vivir juntos, bailando en la cocina mientras preparamos la cena y muriendo de la risa cuando nos llaman al teléfono y nos preguntan si vivimos en una cueva, del eco que hay en casa porque no tenemos nada de nada. Pero es mentira, porque en realidad, lo tenemos todo".












 ♥   Fotografía: Rox and San 
♥   Vestido: Lamaryé 
 ♥   Corona de flores: Lucía Be 
♥   Celebración: Hipódromo de la Zarzuela 
♥   Meseros y papelería: Lucía Be 

lunes, 8 de septiembre de 2014

Septiembre

El verano cae a la misma velocidad que mi pelo. Desde que nació Juan, me quedo con manojos enormes entre los dedos. El amore, ahorrativo él, sugiere reutilizarlos para rellenar colchones, y yo le lanzo miradas de asesina (calva) para que se le pase la idea.

Ya se han terminado nuestras primeras vacaciones los cuatro, como una tropa de titiriteros dejando trastos por media España. Mi madre, mi suegra y nuestros amigos tienen existencias de pañales y biberones gratis de por vida, y mientras yo me devano los sesos pensando cómo poner orden de una vez en este curso que empieza.

Ya estoy de nuevo aquí. El tiempo, el verano y mi pelo, todo se me escapa entre los dedos... Ya hace cinco años que empecé este sarao, aquel verano de 2009, y cada vez somos más en esta pequeña gran familia. Me recuerdo recién llegada a este pueblo, sin internet y con un montón de maletas llenas de lazos y flores. Comentándome yo misma los primeros posts, sin saber qué hacer o cómo ganarme la vida en un lugar dónde sólo había campos de trigo, casas bajitas, huertos y un tipo llamado Pablo que se empeñaba en llamarme "la señora". 

Por eso, este primer post del curso quiero dedicárselo a ustedes, que me han permitido levantar esta preciosa empresa, me dan palabras de ánimo, empujones en la dirección precisa, consejos que no tienen precio pero sí mucho valor y algún que otro estacazo para ir corrigiendo el rumbo. Hay mucho empeño y trabajo detrás, pero pagar las facturas soñando Lucía Be es un enorme privilegio. 

Y como la vida es una verbena, me calzo mis bailarinas y levanto a Ginnie Maddox gritando fuerte un "¡Va por ustedes!". El bailoteo y tal lo dejo para el viernes, que ahora tengo que empezar a sacar pedidos.


 Gracias por seguir ahí, ¡feliz septiembre!