viernes 16 de marzo de 2012

Vergüenza por amor

Esta semana un antiguo, llamémosle rollete-flirteo-amigo (cómo odio todas las acepciones del término), que tuve, ha escrito en mi facebook que su señora se está aficionando a mi blog. Me ha hecho recordar un tormentoso pasado cuyos pormenores relaté en mi querido diario. Digamos que cuando lo pienso, me digo, ¡pero qué majadera eras, nena! Me lo digo bastantes veces, sobre todo en materia del amor. 

Y es que amigos, ese gran tema de las relaciones entre sexos es el que más quebraderos nos causa tiempo después. Por lo menos a mí. ¿Por qué me tiraría cinco preciosos años de la flor de mi juventud con aquel melón con ínfulas de Christopher McCandless? ¿Y por qué me colaría por ese granudo sin cerebro? ¿por qué miraba con cara de cordero degollado a ese rubio engreído que se las daba de campeón de esgrima? Espero por mi bien que ninguno de ellos ose leer este blog, aunque, bien mirado, por entonces ya perdí parte de mi reputación, así que a estas alturas de la vida, ¿para qué andarnos con respetos?
El caso es que una noche memorable entre primos hace ya un par de meses, nos dio por contar las mayores vergüenzas de nuestro historial amoroso. Ese tipo de anécdotas que al recordarlas uno se muere de vergüencita propia y se pone a leer cualquier libro con tal de olvidar el asunto. 

Conviene matizar que mi primo acababa de contarnos una penosa historia en la que su novia le plantaba en mitad de un viaje tras haberle propuesto matrimonio, así que venía al caso. Se trataba de animarle la moral y hacerle ver que en cosas del amor todos perdemos un poco la decencia.
El hecho me sirvió para sacar varias conclusiones. Tardías, cierto es, dada mi condición de patata casada, pero que seguro que a alguien le valen aunque sea a mi futuros retoños, que por mis rizos no vuelven a cometer mis errores. 

Como que uno no puede pedirle matrimonio a alguien en un viaje sin la absoluta certeza de que la respuesta va a ser un sí, ya que hay que hacer juntos el viaje de vuelta. O que a un tío engreído no hay que mostrarle todas las cartas porque si no se sube y a una le hace polvo, previa huida. O que por muy emocionada que esté una, hay cosas que es mejor no contarle a mamá o a las hermanas, ya que la historia puede propagarse hasta llegar a sus oídos... y entonces... mejor no saber qué pasa entonces. O que mejor no subir en una montaña rusa en pleno verano y a cuarenta grados, porque la cosa se puede torcer, y mucho...

A veces me gustaría volver al pasado y decirles unas cuantas cosas a esos mandraganes con los que me he cruzado en el camino, o pedir perdón a otros cuantos con los que no fui del todo buena, ganar tiempo que perdí o enmendar ciertas actitudes absurdas que ahora me hacen sonrojar. Pero quizás entonces, ahora no sería yo.

Porque, admitámoslo, una de las cosas que más remordimientos suscita frente al pasado es la de chorradas amorosas que hemos hecho, pero... ¿no son esas chorradas, las que luego dan vidilla a los recuerdos? Por lo menos, en aquella noche, a nosotros nos hizo reír. ¡¡¡Y como!!!

Y ustedes, ¿qué chorradas han hecho por amor?




Pd: todas las situaciones ilustradas son reales, tan reales, que puede que alguno se sienta identificado como un personaje más. Si es usted uno de ellos, déjelo, no comente y haga como si no hubiera pasado nada...

lunes 12 de marzo de 2012

Autónoma style

Llevo un día entero dibujando jetos de padres sin parar. Calvos, con pelo, gafotas, con arruguitas... todos entrañables. Total, que me he pasado todo el día frente al ordenador. Me comentaba una amiga este finde: "seguro que vas siempre ideal después de aquel post sobre las pintas del autónomo". Mis amigas, qué ilusas. 

Una cosa son los buenos propósitos blogueros y otra bien distinta es la vida real, en la que una se despierta con el rimmel del día anterior y se planta en su silla de autónoma a echar el día. Menos mal que no están ellas para vigilarme, y que, como siempre, puedo llevar una vida paralela en este blog, en el que derrocho estilo y visto como una reina. Aquí mi look de hoy.



¡¡Feliz semana!!

jueves 8 de marzo de 2012

Papá... ¡¡te vamos a comer!!

¿Se acuerdan de las galletas del Scrabble para anunciar un bodorrio? Causaron furor, amigos. Nos llamaron para anunciar un noviazgo, para hacer unas galletas de "vamos a ser papás" y hasta hubo un tipo que nos encargó unas para dejar a su novia. A éste no le hicimos ni caso, ¡hombre ya! pero lo que quiero decirles es que el tándem Exquisit - Lucía Be funciona. ¡Y tanto que sí!

Así que hoy, día de la mujer trabajadora, hemos vuelto a unir fuerzas para hacer unas galletas para el día del padre. ¿Porque qué mejor que un gran desayuno con el jeto de su padre en unas galletas deliciosas? Mucho mejor que los resabidos gemelos, el marco de fotos o ese imán chungo para la nevera. ¡¡Señores, las galletas personalizadas es lo que másmola ahora mismo!!

Unos sencillos pasos...






Y... tachán!! toda la familia feliz y unida en la mesa del desayuno. Si quieren más pistas, ¡¡no duden es escribirnos!! Les atenderemos con la amabilidad y el decoro que nos caracteriza, y haremos de su padre una galleta muy elegante, ¡palabra!

Ya saben: lucia@luciabe.com

Feliz día de la mujer trabajadora que celebraremos, cómo no... ¡¡trabajando!!

martes 6 de marzo de 2012

Un día en el parque

Cuando se unen personas con ganas de hacer cosas bellas, surge la magia. Y ayer fue un día de esos. La fotógrafa Irene Bujalance, la modelo Carla de Arias, Cecilia Álvarez, que hace unos vídeos que te mueres de amor, la estilista Fátima Valdés (no se pierdan su súper tienda!!), Miguel Ángel Gómez, maquillador y peluquero, y la menda lerenda, juntaron fuerzas en mitad del bosque... y de allí ha nacido el nuevo catálogo de Lucía Be, que verá la luz en breve y que va a ser tan precioso que se me quita el aire de sólo pensarlo.

Les dejo algunas imágenes que hice durante la sesión... canotiers, flores, muselinas... y luz, ¡¡mucha luz!!










Y como hoy estoy FULL OF LOVE, aquí una canción para animar el día.


Aunque trabajaras en una discoteca... te querría igual... ¡¡BESOS!!

domingo 4 de marzo de 2012

Orden de la semana

LUNES: Píntese las uñas de diversos colores, siempre al rico pastel, como manda la tendencia.


MARTES: Coma chocolate, aunque esté a dieta, da energía y buen rollo, y para trabajar bien es indispensable.


MIÉRCOLES: Quítese de una vez esos calcetines raídos y recupere las bailarinas de primavera. Estas son de Céline.




JUEVES: Un paseo a solas aclarará sus ideas. Quizás es el momento de un cambio de rumbo...



VIERNES: Ponga un poco de color a su vida, empezando por su fondo de armario. Un jersey color caldera, un foulard fucsia, una chaqueta mostaza... ¡todo vale!



VIERNES: Unos buenos tacones y... ¡a bailar!


SÁBADO: Quede con esa amiga que alegra los días, tómense una copa de vino blanco y rían sin parar.


DOMINGO: Una mañana leyendo estaría bien, aquí una selección de buenos títulos...


A veces, lo mejor de la pasarela está en la calle... todas las fotos son de Vogue, en Milán, Londres, NY y París.

Pasen una feliz semana

miércoles 29 de febrero de 2012

Es personal

Bautizar un proyecto es un barullo de cuidado. Recuerdo cuando empecé lo de los tocados. Me tiré dos meses devanándome los sesos pensando un nombre para cuatro turbantes que se me había ocurrido empezar a hacer. Llené una libreta de propuestas absurdas, otras rimbombantes y algunas decentes. Pero ninguna daba con la esencia del asunto. 

Por aquel entonces, mi tío estaba en casa no sé ni por qué, pero lo recuerdo en la mesa de la cocina, con su Ducados negro, haciendo aportaciones a la causa: "llámale las Valquirias, o Perséfone, o la amante de Schopenhauer". Mi tío es que siempre ha sido muy fan de Schopenhauer.

Hasta que vi la luz. Me acordé de cuando era pequeña pequeña e iba con babi al colegio, y de que mi madre, a pesar de sus nulas habilidades para la costura, se las ingeniaba para bordarnos a todas las hermanas el nombre en pecho. Y yo iba más feliz que una perdiz con mi letrerito: Lucía B (porque, si no se lo había dicho, yo me llamo Lucía Benavente). 

Esa era yo, esa soy yo, el nombre perfecto para algo que en realidad soy yo misma, que lo mismo hago un tocado, que un dibujo o me lío a soltar rollos insufribles como éste. Le añadí la e, y el resto, forma parte de las aventuras de un proyecto que cada día crece más.

He encontrado el letrero de mi madre entre papeles y tonterías que guardaba en un cajón, y he decidido cosérmelo en mi uniforme de trabajo: un jersey de rayas. Como el babi de entonces. Los tiempos cambian, crecemos... pero en el fondo, seguimos siendo los mismos.




¡¡Sean felices!!

viernes 24 de febrero de 2012

Mi yo sartorialist

Esto es lo que probablemente llevaría hoy, si Lucía Be me diera buenos cuartos y me dedicara a hacerme fotos para sacar en el blog. Yo sé que sería una gran ego blogger...

El look lo he copiado de un Elle inglés de enero del año pasado que alguien se olvidó en el aeropuerto de París. Suena chic, eh...? Una editorial magnífica firmada por Gus Van Sant de la que les hablaré otro día. Por cierto, el resto de la revista, morralla pura! con decirles que en la portada salía Sarah Jessica con cara de langostino...

¡¡Pasen un delirante fin de semana!!