Por cuestiones que no vienen al caso, tengo en mi casa una de las cajas más mágicas que he visto yo en mi vida. La caja de las cosas bonitas, de Olivia Soaps, todo un alegato al bonitismo, al slow life, a los sabores y los olores buenos... ¡un canto a la vida, oigan! Porque es así, señores, si uno se rodea de cosas preciosas, pues es más feliz. Está comprobado. Y yo hoy soy feliz.
Ayer no. Porque trabajar en agosto y mientras que te acribillan con fotos desde Formentera no mola, como tampoco mola que te lluevan pedidos para hacer cosas de gratis (esto lo hablaremos próximamente en la sección emprendedor@s), que se te acumule el trabajo aunque las cuentas no varíen o que en la última ecografía paxarito tenga los testículos llenos de agua. "El niño va a salir con sus partes hinchadas, pero luego se reabsorbe, no es nada", ginecóloga dixit. Pero claro, me da mucha penica imaginarme a paxarito con los huevos hinchados, ¡compréndanme!
Así que hoy, tras una mañana cose que te cose, corta que te corta y paquete va paquete viene, he decidido tomarme mis siete minutos de cosas bonitas que llevaban varios días sobre la mesa dejando un olor maravilloso por casa. A freír puñetas agosto, los aprovechados, las cuentas y los huevos de mi niño. Hay que dedicarse tiempo a una misma, amigos, no todo es trabajo y estrés en esta vida.
Una, clienta fiel del Deliplus desde que de niña hacía de canguro a los hijos del farmacéutico que fabrica los productos mercadoneros, flipaba en colores con lo rebonito, oloroso y gustoso que es todo. Desde el jabón parisino que te deja el cuerpo oliendo a gloria, el exfoliante de azúcar con pepitas de amapola que te deja suave suave, el chocolate Dolfin que está rebueno o el labial de cereza que te quita las amarguras de la boca.
Los siete minutos se han convertido en 45, no les digo más. Sólo me falta probar el té y las mermeladas, pero eso será mañana en el desayuno. Porque esto no es cosa de hoy, ¡nanai! Todos los días, siete minutos de cosas bonitas. Debería ser una ley impresa.
Déjense de historias, y a regalar todo el mundo esta caja gloriosa. Tienen toda la información de la buena aquí.
¡¡Sean felices!!
12 comentarios:
Qué preciosidad de caja!!! Me ha encantado.
Ánimo.
Musus
Pobre paxarito, no ha puesto los pies todavía en este mundo y ya se le han hinchado las pelotas, jeje. No hacen pack de cosas bonitas para recién nacidos?
Me encanta..pero lo de bordar..la quitaria eso y pondria otra cosa..me encanta la caja pero eso me hace no poder darla un diez!!
Aun asi me he enamorado! jijiji
qué gustazo!! menudo homenaje!
(me parto con lo de los "huevecillos" de tu niño... :)
Qué maravilla de caja, Lucía. No me extrañas que los 7 minutos se hayan convertido en 45.
Un beso,
MLu
Pobre paxarito, pero si dicen que no es nada no te preocupes.
Aunque por aquí no se pueden oler, se ven preciosos.
Todas las cosas que hace Olivia tienen ese aire precioso y mágico que hacen que la vida sea más bella. También tus tocados e ilustraciones lo consiguen.
Respecto a tomarse 7 ó 45 minutos -abogo por lo segundo- para dedicárselos a una misma me parece una propuesta perfecta, que to debería seguir al pie de la letra. Este consejo puede sonar egoísta, pero es de lo más generoso, pues si una no se dedica un poco de tiempo para disfrute propio, ¿cómo va a hacer disfrutar a los demás?
Siento lo de Paxarito, pero ánimo, que no es grave.
Un beso, Lucía.
Genial! Cada dia me gusta más tu blog ;-)
Y sí que molas.
Susana
Enamoradita me he quedado de esta caja tan deliciosa! Su. Un beso!
Trendy Pastel
Y también en:María Calavera
Qué mínimo que 7 minutos, que ya dedicamos 8 horas a otros!
Un besito!
Yo quiero que alguién me regale una caja,sino,me la regalaré yo misma,jaja.
http://cositasparakira.blogspot.com.es/
Qué bonita caja, los envoltorios son preciosos y muy apetecibles!!! bss :)
Publicar un comentario en la entrada